Publicado en pensamientos

Mi razón de vivir

Hice cosas de las que no me siento orgulloso. Juzgue y enjuicie a personas duramente pensando (en ese momento) que tenía la suficiente integridad moral para hacerlo…pero no la poseía. Consideraría pedirles perdón por eso.

Pensé, e intenté hacer cosas estúpidas y tendría que implorarme absolución. No obstante no puedo arrepentirme por lo que hice, pensé o deje de hacer. La vida me ha enseñado que mi esencia es todo lo que he vivido. Me siento orgulloso de lo que soy y por esa razón me declaro inocente. No nací para mártir y no puedo juzgarme tan duramente como lo he hecho con otras personas.

La vida es una rueda de la fortuna, y en estos momentos estoy en la parte inferior de esa máquina natural de la existencia. A veces pienso (como todos, supongo) que esta prueba es causa de mis acciones, empero, mi conciencia me dice que la vida me ha quitado más de lo que yo he dado.

Sí, falle una y mil veces. Pero es tiempo de rectificar. Sobreviví a situaciones de las que pensé no saldría con vida. Pero, heme aquí, con la frente en alto y dispuesto a salir adelante. Estuve solo en mi lucha por mucho tiempo, pero ahora soy feliz porque mi más grande razón de vivir (no de sobrevivir) camina junto a mí.

¿Me caigo? me levanto ¡Me doblo! pero no me quebro. Ahora mi lucha es doble… tengo una razón para vivir.

Anuncios